La parte más antigua de la casa está fechada alrededor del siglo XVII. A esa época corresponden las salas abovedadas subterráneas que surcan la planta principal en sus laterales más importantes.

   En el año 1934 comenzó el proceso de renovación definitiva de las plantas principales caracterizando a la casa en el estilo regionalista sevillano. 
     De esta época conserva los principales rasgos, destacando el patio principal revestido de azulejos de la factoría Mensaque de Sevilla, las columnas de hierro fundido y el suelo de mármol. Son especialmente llamativas las antiguas puertas acristaladas, tanto  por sus dimensiones como por el increíble trabajo artesanal y la balaustrada de la escalera principal que se eleva elegante y majestuosa hasta la segunda planta de la edificación y en la que el espacio se dignifica en una bóveda de yesería.